¿Qué puedes hacer tú?

Es posible que al leer esta web te duela conocer la situación de los animales no humanos y sientas deseos de anestesiarte y mirar hacia otro lado. Puede resultar frustrante adquirir conciencia sobre algo y no saber qué hacer al respecto, pero el primer paso para encontrar respuestas es hacerse las preguntas. Por eso, aunque duela, informarse y mantener los ojos abiertos es fundamental para empezar a cambiar las cosas. Sólo a partir de ahí puedes tomar partido y empezar a actuar al respecto, adoptando posturas consecuentes y aplicándolas en todos los aspectos de tu vida.

Aquí van algunos ejemplos de lo que puedes hacer para luchar contra el especismo.

A nivel individual

Infórmate y comparte la información

Cuanto más sepas y hables sobre el tema, más argumentos encontrarás y más fácil te resultará debatir y transmitir la información a otras personas. Puede que tu discurso no sea bien aceptado en determinados casos, y que te traten como si estuvieras predicando una religión o intentando imponer tu opinión; pero lo que estás transmitiendo no es una cuestión de fe ni un simple posicionamiento personal, sino un conjunto de hechos y datos que mucha gente desconoce y que merecen ser difundidos.

Aliméntate sin productos de origen animal

Hay mucha información disponible, tanto en Internet como en soporte físico, sobre cómo llevar una dieta vegana sin carencias nutricionales. También puedes encontrar un sinfín de recetas, y puedes experimentar por ti misma y descubrir sabores que no conocías.

Cada persona tiene su ritmo y su forma de hacer la transición de una dieta a otra. Requiere un reaprendizaje, y muchas veces surgirán dudas sobre determinados productos o ingredientes. No es necesario frustrarse por no hacerlo perfectamente desde el principio, el vegano perfecto no existe. Rechaza los productos que son obviamente de origen animal, y sigue aprendiendo a partir de ahí.

Siempre que sea posible, no utilices productos testados en animales o con ingredientes de origen animal

Los envases de productos cosméticos y de limpieza suelen contener símbolos o anotaciones en la parte de atrás que te indican si el producto no ha sido experimentado en animales. Si no pone nada, lo más probable es que lo haya sido.

Es difícil encontrar una lista 100% fiable, por lo que hay que fijarse en cada producto en concreto. Lo más fácil es rechazar a las grandes compañías que lo hacen abiertamente. En muchos casos, las empresas controlan el producto final, pero no te pueden garantizar que todos los ingredientes estén libres de crueldad.

Cuando te surjan dudas, lo mejor que puedes hacer es ponerte en contacto con las compañías y preguntarlo. De este modo te informas, al mismo tiempo que queda registrado en sus bases de datos que existe una preocupación al respecto.

No obstante, es necesario hacer una reflexión sobre la cantidad de productos cosméticos, de limpieza etc. que utilizamos a diario y que son totalmente prescindibles.

Vístete sin pieles, lana, seda, plumas, etc.

Es tan sencillo como mirar las etiquetas y ceñirse lo más posible a las necesidades en lugar de dejarse llevar por el consumismo, ya que también las prendas de origen vegetal o sintético suelen ser fabricadas mediante la explotación de animales humanos.

Rechaza los espectáculos con animales

Es fácil divertirse sin utilizar a otros animales como instrumentos. No vayas a zoos, circos, acuarios, etc., no apuestes en las carreras con animales, y desarrolla una mirada y un discurso crítico hacia los espectáculos de cine y televisión en los que aparecen animales. Recuerda que no son sólo personajes de ficción, sino que en la realidad esos seres están siendo explotados.

Si tienes hijos, enséñales a divertirse sin animales.

No compres animales y ayuda a individuos abandonados o necesitados:

No todo el mundo puede hacerse cargo de perras, gatas, etc. pero hay muchas formas de ayudar a mejorar su situación: adoptar, acoger, colaborar con protectoras -  económicamente o mediante el trabajo voluntario-, difundir la información, etc.

En todos los casos es fundamental posicionarse claramente contra la compra-venta de animales no humanos, que perpetúa su uso como objetos y el círculo vicioso al que están sometidos.

A nivel colectivo

Organización

Existen numerosos grupos organizados que luchan contra el especismo, a los que te puedes unir o con los que puedes colaborar puntualmente; pero es importante recalcar que no es necesario pertenecer a formaciones ya establecidas y legalizadas, donde los métodos, estatutos o jerarquías pueden no adaptarse a tus inquietudes. Con ganas y algo de iniciativa puedes encontrar la manera de combatir el especismo de manera individual, o en un grupo horizontal o de amigos en que te encuentres cómodo.

Concienciación social y difusión

El antiespecismo no es sólo una opción personal, sino algo que transmitir a la sociedad. Lo puedes hacer de un sinfín de maneras, según tus habilidades e inquietudes personales: dando charlas informativas, distribuyendo material, diseñando páginas web, poniendo carteles o pegatinas…

En esta y otras webs relacionadas con la liberación animal, encontrarás una sección de recursos (fanzines, banners, etc.) de los que puedes hacer uso para esta tarea de difusión.

Acción Directa

La acción directa es la realización sin intermediarias de una iniciativa, ya sea individual o grupal. Es decir, actuar de forma concreta para la consecución de un fin, sin delegar en terceras personas.

Sus posibilidades son ilimitadas o, mejor dicho, puesto que se basa en la autoorganización, los límites deben ser definidos por cada individuo según sus posibilidades y principios éticos.

Algunos ejemplos de acción directa relacionada con el antiespecismo y la liberación animal serían los siguientes: manifestaciones, protestas a las puertas de establecimientos que se lucren de la explotación animal, boicot a las empresas, extracción de información para darla a conocer, sabotajes para dificultar la explotación, rescates de animales, etc.

El marco jurídico define cuáles de estas acciones son consideradas legales o no, e incluso cuáles son violentas o no, pero lo hace primando los intereses económicos de las empresas por encima de la vida y la libertad de los individuos.

Quebrantar la ley para, por ejemplo, salvar la vida de un animal que está sufriendo y necesita ayuda, es un acto opuesto a la violencia desde un punto de vista ético, aunque sea considerado ilegal y violento por parte del sistema. Que algo sea legal, no siempre significa que sea justo.

Todo esto son sólo ejemplos de las muchas cosas que puedes hacer. Esperamos que te sirvan para tener algo a lo que agarrarte cuando tengas ganas de mirar hacia otro lado, pero también esperamos que se te ocurran muchas más.

El especismo está muy arraigado y a veces puede parecer imposible acabar con él, pero recuerda que lo único que no sirve para nada es no hacer nada.

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