Caza deportiva
La caza se presenta como un deporte, que consiste en matar animales, salvajes o criados especialmente para ello. Básicamente, la caza consiste en matar a un animal, principalmente disparándole. Dado que se utilizan armas para ello, a parte de los animales que son cazados, según FAPAS, cada año mueren en España 24 personas y resultan heridas una media de 2.448 por accidentes de caza. El objetivo de la caza es matar el mayor número posible de animales. Cuando un animal ve a un depredador natural (león-gacela por ejemplo) sabe que debe huir. Cuando ve a una persona con un arma, muchas veces se queda mirándolo sin verlo como un peligro. Simplemente queda apretar el gatillo y matar. Muchas veces, una vez muertxs, se les corta la cabeza, se diseca y se cuelga en la pared, o sólo la base del cráneo con los cuernos, o se usa la piel a modo de alfombra o tapiz.
Esta sección pretende dar a conocer los animales usados para cazar, así como los cazados, y los aspectos generales de esta práctica, que no deja de ser una forma más de explotación y asesinato de animales, esta vez por mera diversión, donde, como siempre, y a excepción de algunos accidentes, los que salen perjudicados son los animales no humanxs.


Tipos de caza:
Podemos diferenciar principalmente entre caza menor y caza mayor, siendo la menor la destinada a la caza de animales pequeños y la mayor es aquélla en que las piezas a abatir son animales grandes.
Caza a rececho: se persigue al animal sin que se de cuenta hasta estar cerca suyo y pegarle un tiro.
Caza de espera: como su nombre indica, se espera a que el animal pase por donde está el/la cazador/a para dispararle.
Caza de montería: Se busca, con ayuda de rehalas – grupos de perrxs mestizos empleadxs para la caza mayor – , al jabalí macho descansando en su encame (sitio donde duerme), entonces se apostan lxs cazadorxs en varios puntos y se suelta a lxs perrxs que hacen salir corriendo al jabalí para que pase por alguno de estos puntos, desde donde es asesinadx. La montería es una operación diseñada para abatir el mayor número de animales con el menor esfuerzo posible.


Otros tipos de caza: ojeo, en mano, al salto, caza con arco, con lanza, cetrería, caza con hurón, caza de pájarxs con pegamento… Además de múltiples utensilios de caza con trampas, prohibidas actualmente en casi todos los países.
Especies de animales cazados:
Caza menor
Conejo, liebre, zorro, corneja negra, faisán, grajilla, paloma bravía, perdiz roja, urraca, zorzal charlo, colín de California, colín de Virginia, avefría, becada, codorniz, estornino pinto, paloma torcaz, paloma zurita, tórtola común, zorzal alirrojo, zorzal común, zorzal real, agachadiza común, agachadiza chica, ánade friso, ánade rabudo, ánade real, ánade silbón, ánsar común, cerceta carretona, cerceta común, focha común, gaviota argéntea, gaviota patiamarilla, gaviota reidora, pato colorado, pato cuchara, porrón común y porrón moñudo. Este listado puede variar según la región de España.

Caza mayor:
Jabalíes, cierv@s (o venados), lob@s, corz@s, gamos, muflones, rebecos, cabras monteses, arruí y otros animales de mayor tamaño.

Caza furtiva:
Se cazan elefantes, cocodrilos, leopardos, y todo tipo de animales salvajes que luego son utilizados para ser vendidos por trozos en el mercado negro: pieles, marfil, huesos, cabezas…
Esta forma de caza también está motivada para consumir la carne o por conseguir el trofeo de cazar animales exóticos y raros de encontrar.
Animales usados para la caza:
La caza también promueve el negocio de cría desmedidas y compra-venta de animales como si fueran mercancías inertes y todo lo que esto lleva asociado (ver sección animales con los que convivimos).
Perros:
Se crían gran cantidad de perrxs para la caza al año. Lxs que no sirven para cazar (les dan miedo los disparos, no son obedientes, etc) son abandonadxs, ahorcadxs en un árbol, encadenadxs sobre sus propias heces, apaleadxs… Ése es el fin de miles de perrxs de caza cuando al cierre de la veda, su presencia no resulta ya más que un incordio.
En la vida de lxs que sí valen para poder cazar hay de todo, desde el/la cazador/a que vive con sus perrxs de caza hasta quien alquila una finca o una nave, la llena de jaulas y llena las jaulas de perrxs.
El transporte se realiza en diminutos remolques detrás del coche, durante los kilómetros que haga falta para llegar al lugar de la matanza, hasta varios perrxs en el mismo remolque. Es frecuente que después de la caza también se les deja bastante tiempo en el remolque mientras lxs cazadorxs se van a tomar algo, con el consiguiente estrés y sufrimiento que esto conlleva para lxs perrxs.


Las 2 fotos superiores son de Sierra Morena, 7 de febrero de 2010
Lxs cazadorxs matan cada año 50.000 galgos
en España. Cuando ya no sirven para cazar o correr, son asesinados con inyecciones de lejía, ahorcados, tirados a pozos, quemadxs…
Son muchxs lxs perrxs de caza que cada día son abandonados cuando sus “amxs” deciden que ya “no les sirven” para los fines para los que fueron educadxs. Y lo peor del abandono es que la mayoría de las veces se encuentran en un estado lamentable, pues han sido maltratadxs o torturadxs por esxs que se hacen llamar “sus dueñxs”, o simplemente abandonados a su suerte por las carreteras y los montes. Muchxs también se pierden.

Abandonan individuos jóvenes a los que aún no han puesto el chip (microchip RFID con los datos del dueñx del perro para poder identificar y devolver al perro si se pierde, o denunciar al dueñx si le abandona o le mata) y no les sirven para la caza; una vez que se lo ponen, las opciones que les quedan son cortar el cuello y sacar el chip o matarles y quitárselo. Cuando el animal es mayor y lo abandonan después de haberles servido para la caza, lxs cazadorxs que según ellos querían al perro les pegan un tiro, una muerte rápida; si consideran que no merecen este tipo de muerte (en función de como valore el cazador/a la labor del perrx) les ahorcan de un árbol poniéndoles un palo abajo o tocando el suelo con una pata para que no mueran en el momento, o les atan a un árbol dejando la cuerda unos centímetros más corta del sitio donde les ponen comida y agua para que se ahorquen ellxs.
Galgos, bracos, pointers, podencos, etc., razas que gozan de gran popularidad debido a su absoluta lealtad, buen carácter y obediencia (por algo fueron elegidos por lxs cazadorxs) y, sin embargo, son rechazadxs cuando ya no sirven para cazar.
Hurones:
Se utilizan para la caza de conejos o liebres, ya que tienen una gran habilidad para entrar en las madrigueras. En España, el uso de hurones para la caza está regulado en cada Comunidad Autónoma aunque la mayoría, como por ejemplo las Islas Baleares, prohíbe su uso por ley. Otras comunidades, pese a prohibir la caza con hurones, permiten hacerlo si se consigue un permiso de la Consejería debido a que se reconozca que existe una plaga de conejos o liebres.
Aves rapaces
Se le llama cetrería y se utilizan para capturar aves y cuadrúpedos generalmente pequeños o medianos (conejos, liebres…). Estas aves pasan sus días atadas a palos o metidas en jaulas, esperando a que lxs cetrerxs quieran disponer de ellas para su uso y disfrute.
Aspectos ecológicos y de la naturaleza:
La munición utilizada por las armas de caza está fabricada de plomo, en su gran mayoría. Según lxs científicxs del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), sólo en Europa lxs cazadorxs disparan cada año más de 40.000 toneladas de munición (200 millones de cartuchos). Cada cartucho contiene unos 30grs de plomo (los más empleados son los de 32grs, aunque los de 28 y 36grs son también muy utilizados) en forma de unos 250 perdigones (el número de estos varía entre 68 y 1170 en función de su diámetro), así que en España se dispersan cada año unas 6000 toneladas de plomo en forma de unos 50.000 millones de perdigones.
Como consecuencia de esta contaminación masiva, se estima que más de 50.000 aves acuáticas mueren cada año víctimas del plumbismo, que es el fenómeno de envenenamiento que se produce al ingerir las aves los perdigones de plomo que proceden de los cartuchos utilizados por lxs cazadorxs. Las aves los ingieren confundiéndolos con las piedrecitas que les ayudan a digerir el alimento. Estos perdigones quedan retenidos en la molleja del ave, que es el lugar donde se produce la molturación o trituración de la comida. El plomo se desgasta o se disuelve en los jugos gástricos absorbiéndose una cierta cantidad por el organismo, a los pocos días aparecen los primeros síntomas, problemas digestivos y neuronales, que provocan diarreas y pérdida de equilibrio. Muchas de estas aves mueren en poco tiempo escondidas entre la vegetación.
En España, esta es la primera causa de muerte de animales por intoxicación. Esta situación se agrava en los humedales, ya que en España, con pocos humedales aunque muy importantes, la cifra estimada es de 50 toneladas de plomo depositado en humedales anualmente; sin embargo, ello nos ha llevado a tener una de las concentraciones de plomo más altas del mundo en humedales, con las consecuencias que ello tiene para los animales que allí habitan.
Lxs cazadorxs alegan que mantienen el equilibrio ecológico con la práctica de la caza, realizando el papel que harían los predadores naturales.
No se tiene en cuenta que fueron ellxs quienes acabaron a tiros con los grandes predadores. Además, siguen asesinando sistemáticamente a los pequeños predadores que les puedan “robar” sus “capturas”, puesto que el control de predadores es una medida de gestión habitual en los cotos de caza.
Muchos animales son heridos y mueren agónicamente. Se mata a madres e hijxs, e incluso a familias enteras. Se destrozan una vez tras otra los grupos ya constituidos de animales, con los perjuicios que esto supone para los supervivientes.
Las actividades cinegéticas (todo lo relacionado con la caza) representan una industria más de explotación animal. En ella se ha aumentado la intervención del ser humanx sobre las especies de caza orientada no sólo a extraer individuos sino a favorecer su producción.
El 85% del territorio Español es coto de caza, si a esto le quitamos las ciudades, ¿Qué nos queda? Si una persona que pasea por el campo, siendo este un coto de caza, resulta herida o muerta por un disparo de un cazador/a, se considera un accidente de caza, culpa de la persona que paseaba por el campo. Teniendo en cuenta el dato anterior, pasear por el campo se convierte en una actividad bastante restringida, en favor de lxs cazadorxs (fuentes de ingresos) y en detrimento de las demás personas.
También si vas paseando por el campo encontrarás los restos de los cartuchos tirados en el campo, con el plomo del que están hechos contaminando todo a su alrededor.
Muchas veces, por error (si no, sería caza furtiva), también se matan animales protegidos y en peligro de extinción.
La Caza en España:
Se estima que lxs cazadorxs realizan anualmente 250 millones de disparos en las jornadas en las que resulta “ legal” cazar. Los territorios en los que está permitido cazar ascienden al 85% de todo el territorio del país. Sólo en Andalucía el número de cotos de caza asciende a 9000.
Asesinan 60.000 ciervos, 120.000 jabalís y otros 30.000 animales más de las especies gamo, muflón, corzo, rebeco, arruí, cabra montés y lobo. También acaban con la vida de un millón de liebres, cuatro millones de conejos y 140.000 zorros. Matan 3.000.000 de perdices, 1.000.000 de codornices y 5.000.0000 más de otras aves entre las que se encuentran faisanes, palomas, ánades y patos. Otras fuentes estiman en 30.000.000 los animales asesinados anualmente en cotos de caza públicos y privados.
Algunas de estas cifras difícilmente se ajustan a la realidad, ya que si “calculamos la relación entre el número de cazadorxs -en torno al millón- y las piezas abatidas, nos encontraríamos de nuevo con la consumada desigualdad. Porque apenas tocarían a una pieza por jornada hábil y cazador/a, cuando de todos es sabido que algunxs cazan hasta varios centenares de animales al año”.
Cabe destacar que España es el único país de la UE en el que aún se permite la caza con galgos.
Por otro lado, la caza furtiva es una realidad en España, es un negocio que mueve mucho dinero y que tiene redes bien estructuradas, cuyo objetivo principal, además del fin económico, es lograr buenos trofeos. Como ejemplo de lo lucrativo que puede resultar el furtivismo, el precinto (sistema para acreditar la legalidad de la pieza de caza abatida) para ‘tirar un lobo’ puede costar 9.000 euros, y obtenerlo de forma furtiva, 3.000 euros, según el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona).
La caza furtiva se da en muchas zonas de España. Si se trata de cabra hispánica, el furtivismo se concentra en Gredos (Ávila); si se buscan lobos, en el norte, y si se quieren rebecos, en la Cordillera Cantábrica.
Es común llevar a los hijos e hijas, para enseñarles a matar animales. De manera transversal aprenden la violencia, el asesinato, la injusticia, la dominación sobre el débil, el poco valor de la vida, que los animales son objetos a nuestra disposición sin sentimientos ni intereses, el maltrato animal, etc.
Aspectos económicos de la caza:
En España hay 980.000 cazadorxs comprando armas, perros, licencias, alquilando cotos, pagando tasas, etc. Según las estadísticas, lxs cazadorxs pagan anualmente 76 millones de euros. Además, por la utilización de las tierras cinegéticas pagan 86 millones de euros más.
Sólo en Europa la caza produce anualmente 10 billones (10.000.000.000) de euros de beneficios.
Fuentes:
Wikipedia.
20minutos.es
Agencia EFE.
FAPAS (Fondo para la Protección de los animales Salvajes), stopcaza.org, FACE (Federación de las Asociaciones de Caza y Conservación de la Fauna Silvestre de la UE) Annual Report 2006-2007.
SOS Galgos.
http://www.mma.es/portal/secciones/biodiversidad/montes_politica_forestal/estadisticas_forestal/produccion_2006.htm
Protectora Huellas.
http://www.armeriaoscar.com
“El empleo de plomo en deportes como causa de intoxicación y de contaminación”, Raimon Guitart y Rafael Mateo. Laboratorio de Toxicología, Universitat Autónoma de Barcelona e Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos, CSIC-UCLM-JCCM
http://www.elsoto.org/plumbismo.htm
http://www.agentesforestales.net
“Cazar en España”. Artículo de Joaquín Araújo para El País.
Instituto Nacional de Estadística (INE).
“ Evolución : la base de la biología”, coord. por Manuel Soler, 2002. Capítulo 21, pags 373-388, “Consideraciones Evolutivas en la Gestión de Especies Cinegéticas”, por Juan Carranza y Juan Gabriel Martínez, Cátedra de Biología y Etología. Facultad de Veterinaria. Universidad de Extremadura y Departamento de Biología Animal y Ecología. Facultad de Ciencias. Universidad de Granada.
“ ¿Son selectivos los controles de predadores en los cotos de caza?”, J. Duarte y J. M. Vargas, Depto. Biología Animal. Fac. Ciencias, Univ. Málaga. Campus de Teatinos. 2001.
FACE (Federación de las Asociaciones de Caza y Conservación de la Fauna Silvestre de la UE).
