Pesca Deportiva

La pesca recreativa es la que se realiza por afición o deporte, en principio sin ánimo de lucro, aunque en algunos lugares hay torneos con premios monetarios e incluso personas que viven de ello. Según la legislación española, el fruto de esta actividad (definido como “captura”), será destinado exclusivamente al consumo del pescador.

Aún así, en muchos casos los animales capturados no se usan como alimento, sino como trofeo. Los peces son sacados del agua mediante dolorosas técnicas y se les deja morir asfixiados únicamente para la diversión y disfrute de algunas humanas.

Las personas que pescan son vistas como seres tranquilos y apacibles que disfrutan con el contacto con la naturaleza; pero, desde la perspectiva del sufrimiento y la muerte que causan a los animales no humanos, la realidad es que un pescador es igual que un cazador. La diferencia es que no utiliza escopeta, sino otras armas como la caña o el arpón. También al igual que en la caza, en la pesca se ven involucrados más animales aparte de los capturados, como aquellos que se utilizan a modo de cebo.

pez anzuelo

Pesca marítima

La pesca recreativa marítima está sometida a la jurisdicción del Estado y a la de las Comunidades Autónomas, lo cual plantea varias líneas diferentes de gestión. Las autoridades ingresan cada año cientos de miles de euros en concepto de la expedición de licencias (100.000 concesiones anuales aproximadamente sólo en el área mediterránea).

Aunque muchas personas la ejercen de manera individual, la actividad está vertebrada por varias instituciones, desde publicaciones periódicas, clubes naúticos, federaciones deportivas o recreativas, y asociaciones empresariales.

Sólo en la zona mediterránea existen alrededor de 200 puertos deportivos, que generan grandes ingresos por sus servicios, tasas, etc. A su alrededor gira un importante número de actividades económicas, como el sector de la venta y alquiler de buques deportivos, las empresas de reparación y mantenimiento de embarcaciones, las suministradoras de carburante, los almacenes en los que “hibernan” los barcos, etc.

Principales técnicas utilizadas

Desde la costa

-Surfcasting:

Consiste en lanzar la caña contra el oleaje, ya sea desde la playa, las rocas o los pantanales. Desde la costa también se pueden realizar otras modalidades como la pesca con señuelos artificiales, el spinning, la pesca al plomo corrido, etc.

Desde una embarcación parada

-Volantín:

Es la técnica más habitual en este caso, pudiendo realizarse con la embarcación fondeada o a la deriba. Se utiliza un aparejo formado por varios anzuelos (entre 1 y 4), que se lanza bajo el barco o en las proximidades. Está enfocada a la captura de especies de pequeño tamaño, e implica la utilización de cebo vivo. Éste se hace llegar hasta el fondo, y se espera hasta que los peces piquen.

-Lanzado:

Se trata de llevar a cabo en el mar las artes de pesca en agua dulce.

-Chambel:

Se define como la “pesca en espera”, sin caña ni carrete, únicamente con un sedal con un bajo armado hasta con 4 anzuelos. Se realiza un cebado en la zona de pesca, y el objetivo es sentir directamente la picada del pez en las manos.

Desde una embarcación en marcha

-Curricán:

También conocida como pesca a la cacea o al arrastre. Tiene diferentes modalidades, según la distancia a la costa, pero en general consiste en el uso de caña y carrete, colocando un señuelo artificial, más o menos lastrado, en el extremo de la línea. El cebo atrae al pez porque imita una presa fatigada. Cuanto más lejos de la costa se realice, más costosos y sofisticados serán los aparejos.

Especies afectadas

Las principales especies objetivo del curricán son  las obladas, fanecas, lubinas, agujas, peces araña, meros o dentones. A media altura se persigue la caballa.

Otras especies afectadas por la pesca marina son el aligote, el cabracho, el congrio, la dorada, el durdo, el espetón, la lubina, el lenguado, la palometa blanca, el rodaballo, la platija, el salmonete etc. Aparte de los peces, otros tipos de animales como el calamar, el pulpo o la sepia, son víctimas de esta afición.

Existen determinados animales que cuentan con una protección especial por su riesgo de desaparición. Entre ellos destaca el atún rojo, y también están la merluza o el pez espada. Esto no significa, sin embargo, que no puedan ser capturados, sino que deben ser devueltos al mar con vida (en el caso de que sobrevivan) y para pescarlos hay que obtener una licencia específica.

Cebos que se utilizan en el mar

Sardinas, anchoas, almejas,  berberecho, caracol, calamar, mejillones, lombrices, cangrejo, etc.

Pesca fluvial

La pesca fluvial está gestionada exclusivamente por las Comunidades Autónomas, que expiden unas 850.00 licencias al año. Esto la convierte en una de las principales actividades de ocio al aire libre en el Estado Español.

No existe obligación de declarar el número de capturas, por lo que no se puede estimar cuántos individuos se ven afectados y/o mueren por culpa de esta afición, pero sí el número de animales que son “producidos” en cautividad, en los 70 criaderos estatales, para poder repoblar las zonas de pesca cada temporada. En 2010, por ejemplo, más de cinco millones de animales salieron de las piscifactorías para dar a las aficionadas la oportunidad de pescarlos.

Principales técnicas utilizadas

En general, los instrumentos utilizados para la pesca en agua dulce son siempre los mismos: caña, carrete, sedal, anzuelo y señuelo. Cada uno de ellos tiene múltiples variantes y formas de uso, lo que para los animales implicará diferentes modalidades de dolor, estrés y asfixia. Según el tipo de instrumental y la manera de usarlo, se pueden destacar las siguientes técnicas:

Carpfishing

Se denomina así a la pesca de carpas, utilizando cañas largas para evitar lanzamientos y perder el cebo. Requiere una gran preparación de dicho cebo en las jornadas previas, ya que de ello depende en gran parte el “éxito” del pescador.

Pesca con mosca

Se basa en engañar a los peces lanzando cebos artificiales parecidos a insectos o anfibios. Pueden llegar a ser muy elaborados, y se valoran especialmente los de fabricación artesanal. Se aplica a cualquier especie, aunque es muy común para la pesca de salmónidos.

Spining

Se utilizan señuelos artificiales para pescar especies depredadoras como el lucio. Lo más importante es la técnica de lanzada. Para ello, se usan equipos muy potentes, cañas pequeñas de alta resistencia, y carretes con buen bobinado y freno.

Pesca con pez muerto

Consiste en usar un pez muerto para capturar un objetivo mayor, como un siluro. Se necesitan equipos muy potentes y un sedal trenzado.

Captura y suelta

También conocida como “Catch and Release”, es un tipo de pesca deportiva en la que, en principio, el animal capturado (normalmente mediante la técnica de pesca con mosca) es devuelto al agua con vida. La gente que lo practica suele definirlo como una cuestión de compasión hacia los animales, a los que incluso aplican antiséptico en las lesiones provocadas por el anzuelo. Sin embargo, el sufrimiento, el estrés y las heridas causadas a los peces son las mismas que en el resto de técnicas.

En muchos casos, además, los animales mueren embuchados, cuando el anzuelo se les ha clava tan profundamente que no se puede sacar sin desangrarlos o desgarrar sus órganos vitales. Algunos foros de este tipo de pesca, describen supuestos en los que al pez se le salen las vísceras por la boca, de manera que para devolverlo al agua hay que reintroducírselas manualmente y reanimarlo.

En los vídeos de captura y suelta se puede ver cómo, muchas veces, los peces están tan aturdidos y afectados por el proceso de pesca, que tardan en recuperarse y ser capaces de volver a nadar.

En cualquier caso, entre los principios del Catch and Release existe más el ánimo de perpetuar la actividad pesquera para las generaciones futuras, que el verdadero interés por los peces como individuos y lo que éstos puedan sentir.

Especies afectadas

Los peces que se crían en acuicultura para ser pescados en agua dulce pueden pertenecer a especies autóctonas (como el salmón atlántico y la trucha común) o a especies introducidas al efecto (como la trucha arco iris y el salmón de fuente). Otros peces afectados son la anguila, el barbo, el lucio, el carpín, la carpa, o el siluro.

Especies “invasoras”

Existen determinadas especies consideradas “invasoras”, que se entiende que son perjudiciales para el mantenimiento del ecosistema y de las poblaciones que sí interesa conservar. No son un objetivo de pesca; pero, en caso de ser capturado un individuo de alguna de estas especies, el pescador está legalmente obligado a dejarlo morir. Es la situación, por ejemplo, del pez conocido como perca sol. Es frecuente ver cómo los pescadores (incluso los que practican la captura y suelta) dejan  a individuos de esta especie asfixiarse lentamente sobre las rocas, ya que se entiende que son inútiles y que su proliferación desequilibra las poblaciones que sí sirven como comida o trofeo.

Cebos que se utilizan en agua dulce

Los cebos son la parte más importante para capturar a los peces. Se utiliza para engañar al pez, engancharlo por la boca o la tráquea y sacarlo del agua. Pueden ser naturales o artificiales. Entre los cebos naturales es muy habitual utilizar animales vivos como larvas de mosca, gusanos o insectos que pueblan la zona de la pesca.

Federación y competición

Según la Federación Española de Pesca y Casting (FEPYC), se denomina Pesca Deportiva a la pesca realizada con caña, practicada por más de una persona en competición, bajo unas mismas condiciones y normas preestablecidas. Dicha competición consiste en capturar más peces o los más grandes. Para que cuenten,  estos deben ser capturados vivos y normalmente dejados morir por asfixia fuera del agua.

La reglamentación, supervisión, control y tutela de todo concurso de pesca deportiva, de carácter nacional o internacional, compete a la FEPYC, que agrupa a las 18 Federaciones territoriales, y afecta a todas las Asociaciones o Clubes de carácter deportivo, así como a las empresas, Instituciones o Sociedades que no reúnan dicho carácter deportivo.

Existen más de 85.000 deportistas federadas y más de 1.640 clubes, que realizan unas 14.000 competiciones al año. A nivel nacional, hay 28 Campeonatos de España y 11 Concentraciones Nacionales.

Según el reglamento de la FEPYC, “las competiciones tienen por objeto la mejora de las técnicas de pesca, la divulgación de nuevos métodos y equipos que permitan mejorar las actuaciones de los deportistas en las competiciones de Pesca Deportiva, sin detrimento para los principios de protección y defensa del medio y su fauna”. Pueden ser oficiales u oficiosas, dependiendo y de las bases de la competición.

Tipos de competición

Según la naturaleza y edad de las deportistas

Existen competiciones divididas por categorías de género: Masculino, Damas o Mixto.

Del mismo modo, existe una categoría Absoluta, o divisiones por edad: por debajo de 14, de 16, de 18 de 21 o de 23 años.

Se puede competir de manera individual, por Dúos o por Clubes. Existe también una Liga de Clubes.

Según el medio, los últiles y la especie objetivo de pesca

Las competiciones se dividen en varias modalidades, grupos y subgrupos:

–          Continentales

De Salmónidos: Mosca,  Lance y Salmónidos desde Embarcación

De Agua Dulce: Agua Dulce, Agua Dulce Cebador y Carpfishing (Grandes Peces)

De Black-Bass: Embarcación, Orilla y a Pato

–          Maritimas

Desde Costa: Lanzado Mar Costa,  Corcheo Mar, Desde Roca y Spinning Costa

Desde Embarcación: Embarcación Fondeada, Curricán Costero, Spinning Embarcación, Jigging Embarcación y Kayak

De Altura: Altura Curricán y Altura Brumeo

–          Casting

Inland

Lance Pesado

A lo largo del año, en este sinfín de competiciones y modalidades, miles de peces son asesinados por entretenimiento y gloria personal de las participantes.

La Pesca Deportiva desde un punto de vista antiespecista

La mayoría de las personas de nuestra sociedad no empatiza con los peces por lo diferentes que son a nosotras y por el hecho de vivir en un medio distinto.

Los peces resultan desconocidos para la mayoría de las humanas porque  no podemos verlos en su hábitat natural. Mucha gente piensa que los peces no sienten, que son tontos y  que no son individuos. Pero la realidad es muy distinta, tal y como también detallamos en la sección Pescado y Marisco.

Pez besito

Capacidades motoras y sensoriales

Muchos peces pueden ver mejor que los gatos, son más sensibles a los cambios de luz que los seres humanos, pueden ver color y percibir la luz ultravioleta, e incluso algunos pueden mover sus ojos en distintas direcciones;  también captan los sonidos internos que hay bajo el agua, tienen un desarrollado sentido del olfato para identificar a otros peces de su especie, y son muy sensibles al tacto, llegando en algunos casos a frotarse entre ellos. Disponen de papilas gustativas en sus labios, bocas y gargantas, y en el abdomen tienen sensores gustativos encima de la extensión final de la pelvis. Como animal con sistema nervioso central, tienen receptores que les informan de los movimientos de sus músculos, del estado de las articulaciones y vísceras, de sus posturas y desplazamientos. Son muy sensibles a los cambios de temperatura.

Memoria y emociones

A pesar del mito de la memoria de los peces, estos animales pueden reconocer a más de un centenar de individuos durante meses, aprenden dónde encontrar comida, en quién confiar y a quién temer, con quién emparejarse y con quién competir.

Según el biólogo marino Michel Fine, los peces emiten sonidos cuando son pinchados o agarrados, apretando su vejiga, rechinando sus dientes o frotando algunos de sus huesos. Producen zumbidos y otros sonidos como si aullaran o sollozaran.
Muchos peces utilizan sus lenguas y labios para construir nidos, conseguir comida o esconder a sus crías del peligro. Muchas veces, al perder la compañía, muestran símbolos de depresión como aletargamiento, palidez o caída de aletas.

El dolor

Está científicamente demostrado por diferentes y numerosos estudios que los peces sienten dolor como cualquier otro animal. Cuando están heridos sufren fuertes movimientos musculares, jadean, e incluso con el dolor muy intenso pueden cambiar de color.
Investigadores holandeses mostraron que los peces capturados con anzuelo experimentan sufrimiento físico. Las carpas estaban dispuestas a padecer hambre durante bastante tiempo después de la traumática experiencia, con tal de evitar la sensación dolorosa.
Aunque hay marcadas diferencias entre las estructuras cerebrales de los peces y los mamíferos (con los que es más fácil sentir empatía), ambos comparten importantes funciones cerebrales.
El comité de asesoramientos del Farm Animal Welfare Council reconoce que los peces sienten miedo, estrés y dolor cuando son sacados del agua, y que los mecanismos psicológicos relacionados son muy similares a los de mamíferos.

No existe, pues, ninguna razón para excluir a los peces y a otros animales acuáticos de nuestro círculo de consideración, para justificar su explotación, ni para diferenciarla de la de otros animales.

Toda la información de la naturaleza y biología de los peces ha sido extraída de las siguientes investigaciones:

Kevin N. Land “Aprendiendo de los peces, desde la cultura de los tres segundos de memoria”
Experimento de Beukema, 1970
Experimentos en la Universidad de Oxford
Experimentos en la Universidad de Edimburgo
Experimento Veneijen y Buwalda 1988
Estudios de sensibilidad y dolor realizados en el Instituto de Edinburghs Roslin

Aunque estamos totalmente en contra de este tipo de investigaciones, hemos querido ponerlas en esta sección para quienes busquen el rigor científico.

FUENTES

http://www.fepyc.es

http://www.magrama.gob.es/es/pesca/temas/pesca-deportiva-y-de-recreo/

http://www.magrama.gob.es/es/biodiversidad/estadisticas/est_anual_pesca_fluvial.aspx

http://www.riosysenderos.com/baul/catchrel.htm

http://www.dondepescar.es/sc/CapturaySuelta

http://www.ipacuicultura.com/

http://pescafluvial.es/blog/tecnicas-de-pesca/

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